Tributo a los deudos

Los nichos ornamentados son la expresión más elocuente
Los nichos ornamentados son la expresión más elocuente

La muerte es lo único seguro en nuestras vidas. Insoslayable.

A lo largo de nuestra historia la muerte ha dejado de ir siendo un tema tabú y las formas de manifestar un culto a nuestros seres querido que han fallecido ha cambiado.

 

Es cierto que en las necrópolis existe diversidad “social” al igual que la ciudad de los vivos. Este es el caso del Cementerio General, el que está dividido por barrios. Basta sólo un recorrido por sus calles para percatarse de las más variadas formas de vida y de culto: ostentosos mausoleos y tumbas de tierra; zonas de disidentes sin adorno alguno y patios y calles (como la calle San José) donde los gitanos rinden homenaje a sus muertos con techos de género y coloridas flores de papel y plástico.

Lleno de flores en algunas partes, gris y sórdido en otras, yermo en un patio y florido en otro vecino, el camposanto más antiguo de Chile es tan heterogéneo como el largo país que lo alberga.

 

Sin embargo hay un común denominador, con ciertos matices claro: todos expresan su religiosidad. Desde los que descansan en los más faustuosos mausoleos, hasta los de la fosa común reciben algún tipo de “regalo”, la expresión más común de esto son las flores, pero a medida que nos acercamos a los nichos podemos encontrarnos con fotos, peluches, cartas, juguetes y hasta banderas del que fuera su equipo favorito. Esto habla de la creencia en la vida después de la muerte, sugiera un “mantenerlos felices” y lo mismo nos cuenta Ana Amigo (abuelita de Diego), ya que dice que “uno va a ver a su familia y le deja cosas para que sientan que uno los recuerda, eso es importante ya que ellos ven eso y se sienten felices al recibir visitas”.

 

Preguntamos a “La Chica de Rojo”-vendedora de flores de la calle Belisario Prats- sobre qué tanta gente va al camposanto y cuán seguido lo hace. La locataria nos señaló que “todo el tiempo viene gente acá, y siempre llevan su ramito más que sea, es re importante el tema de llevar ofrendas porque es como una retribución a los muertos” sin embargo enfatizo que “sin duda el día de mayor afluencia es el 1º de noviembre, ahí sí que se llena y llegan familias enteras a visitar a sus deudos”.

De esta manera queda claro que algo tan simple como ir a ver a alguien al cementerio es una expresión de religiosidad popular, y vaya qué importante es esta.

 

 

Gente dejando ofrendas a sus deudos
Gente dejando ofrendas a sus deudos