El rin del angelito

Lactantes fallecidos
Lactantes fallecidos

A diferencia de la negación que opera en la cultura occidental, en la religiosidad tradicional campesina la muerte es concebida como un evento relevante de la vida, cuyo signo puede ser positivo y tener, por tanto, un carácter festivo. La estrecha relación afectiva con los muertos se expresa en el ritual del angelito, cuando muere un niño, así como, también, en la función de los sueños y en la devoción por las animitas.

En nuestro Chile esto se vio hasta principios del siglo pasado, ya que la gran cantidad de campesino que había inmigrado a Santiago traía consigo sus tradiciones.

 

Esta antigua tradición campesina señala que cuando muere un niño de corta edad el velorio es una fiesta con abundante música, comida y bebida, presidida por el difunto vestido de angelito. Una tradición que, salvo excepciones, se mantiene sólo en lugares aislados de la urbe y la modernidad.

Es un rito de paso que tiene su origen en España pero que se va chilenizando. Una concreción muy limpia de una creencia que se objetiva en un ritual. El rito explicita lo que dice el mito. Se inserta en el marco de la creencia cristiana sobre la supervivencia del alma. La muerte tiene dos desenlaces posibles: el premio o el castigo, el cielo o el infierno.  En el caso de la muerte de un niño de corta edad, no hay nada que llorar, nada que lamentar.

 

Violeta Parra en la canción del mismo nombre que titula este artículo, hace total referencia a esta tradición.

 

 


Adiós delicia quien canta
Al más verde y fértil prado
Sefirillo embalsamado
Refréscame la garganta
Saludo conjuntamente
Los pájaros y sus voces
Que te conducen veloces
Por esos mares ausentes

 

Letra anónima de Canto a lo Divino por angelito.

Marta Medina © Chile Íntimo
Marta Medina © Chile Íntimo
Velorio y entierro del niños
Velorio y entierro del niños

Extracto película Largo Viaje (1967), de Patricio Kaulen. En ella queda en evidencia cómo se enfrenta la muerte de un menor.